13.1.26

Fundación de Zaragoza Caesaraugusta según una obra de Emilio Gil Murillo


De esta obra del pintor Emilio Gil Murillo tenemos pocas notas. He sabido que sus parientes tiene al menos en sus hogares dos obras del citado autor, que desearía poder vender o entregar a alguna institución aragonesa. (Como he logrado dos copias de la misma obra, dejo ambas, pues desconozco cual de ellas se acerca más al original)

Sabemos también que el citado artista estaba becado por el Ayuntamiento de Zaragoza desde mitad del año 1892 hasta mitad del año 1896 y que en su periodo final pintó esta obra titulada “Origen y fundación de Zaragoza” realizada en su taller de Roma. Sabemos que recibían los becados una cantidad de 1.625 pesetas anuales como ayudas a pensión y estudios para artistas jóvenes que fueran pobres. 

Y que antes de Emilio Gil fue el artista Gascón de Gotor quien pudo disfrutar de esta ayuda.

En esta obra podemos ver la idea de la fundación de Caesaraugusta según los ritos romanos de los que se tenía constancia en el siglo XIX. Se consultaba a los dioses sobre el lugar elegido, se trazaban unas líneas con un arado de bronce tirado por una ternera y un toro o unos bueyes. 


Se sabe que en el punto central de las dos líneas que formaban las calles principales se realizaban ofrendas y se enterraban los presentes como recuerdo a modo de la actual “primer piedra” y que se trazaba la línea exterior de la ciudad, dicen que hasta desfallecer los bueyes de cansancio. 

Entrañas de animales que se dedicaban a los dioses eran enterrados en esa zona que se cubría con una gran losa cuadrada sobre la que se ponía un fuego sobre un altar en el que se celebraban ceremonias en algunos momentos del año.

Este punto central se encontraría en Zaragoza —más o menos— en el lugar donde ahora se encuentra la Iglesia de la Santa Cruz. Allí se enterraron tierras que se traían desde los lugares donde habían nacido los habitantes de la nueva ciudad además de los estandarte militares en el caso —como Caesaraugusta— que fueran nuevas ciudades que se creaban como asentamiento de tropas eméritas o jubiladas de las guerras. 

Curiosamente el cruce de las dos calles, el Cardo y el Decúmanus, era una cruz entre las dos calles máximas. Una cruz, un cruce. Y así se sigue llamando la iglesia católica que está sobre ese punto.

2.10.25

Proyecto para los caídos en los sitios de Zaragoza


Esta es una Zaragoza que no existe ni nunca existió. Pero por poco. Fue un proyecto que no se llevó a cabo, pretendía ser un monumento a todos los Caídos en los dos Sitios de Zaragoza en la Guerra de la Independencia. pero al final posiblemente por falta de economías posibles en una Zaragoza que se intentaba levantar, nunca pasço de eso, de un proyecto.

21.9.25

Cuadro de la Virgen del Pilar con una imagen antigua de Zaragoza



No hay muchas imágenes teóricas o dibujos reales de la Zaragoza anterior al siglo XVII. En este cuadro de la aparición de la Virgen del Pilar a Santiago, junto a sus discípulos, en las orillas del río Ebro, se puede ver a la derecha una parte de Zaragoza que corresponde mucho con la que se tiene de una Zaragoza del siglo XVI. 

No es seguro que al artista quisiera representar una Zaragoza auténtica aunque el edificio con el arco de entrada es sin duda la Puerta del Ángel, como se puede comprobar en esta entrada del blog. 

Será pues este cuadro una imagen de Zaragoza, aunque no una obra casi fotográfica, nos tenemos que imaginar que el autor tenía conocimientos suficientes de la ciudad, tomado el punto de vista desde el Arrabal o mejor dicho, desde la Arboleda de Macanaz.